
Desde la organización de la Fexpo Tarija dicen que el haberla postergado una semana por el paro cívico, ayudó a que más empresas se sumen y estén interesadas en participar, una muy buena noticia sin duda. La Cámara de Industria y Comercio (CAINCOTAR) es el ente responsable de llevar adelante la feria, desde que se le sacó de encima este compromiso a la Gobernación, ya que nunca daba números positivos y además, los gastos eran más que significativos.
Se debe considerar que los directivos de la CAINCOTAR levantan la Fexpo sobre terrenos públicos, además usando infraestructura que fue construida con dinero público, no solo usan bienes del estado sino que pretenden usufructuar, usar y obtener frutos, ganancias, utilidades…
Es lógico que un empresario que invierte, se arriesga, que pone en juego no sólo su dinero, sino también sus conocimientos y capacidades, quiera ganar, apunte a tener saldos positivos que le permitan reinvertir y generar fuentes de trabajo pero… la CAINCOTAR, ¿ qué gran inversión hizo o hace cada año?… tal vez arregla el campo ferial, pinta los pabellones, maquilla la feria o será que alguien más hasta eso se lo hizo o se lo hace?. Tal vez podría pensarse que por lo menos en la contratación de artistas está la inversión y el riesgo de capitales privados, tal vez, pero hasta eso está en manos de terceros y no de este ente empresarial, que tiene una forma muy interesante de querer ganar dinero, con poco esfuerzo y poco riesgo, o ninguno. Entonces, ¿cuál es el desafío de organizar y querer lucrar con una feria en la que el terreno y los ambientes, la infraestructura, son bienes públicos?… finalmente, ¿de qué privilegio goza la CAINCOTAR o su directiva para ser más precisos, que no pueda tener otro grupo empresarial independiente, para poder acceder a las mismas facilidades que se le brinda a aquella… acaso tienen exclusividad y libertad de disposición todo el año sobre dichos predios?. Al ser esta la evidencia, mínimamente lo que corresponde es que se transparente el manejo financiero, se informe sobre sus inversiones, si es que las hay, sus pérdidas o ganancias pero con sustento tangible, no solo con palabras. O es que se quiere hacer empresa privada sólo para querer ganar dinero y no para “usar” bienes del Estado como si fueran propios?… entonces, es la Gobernación, por más convenio que exista, la que debe replantear esta relación que de clara, tiene poco. O dar la oportunidad para que otras iniciativas privadas puedan “explayarse” en el campo ferial, con igual libertad que los que ahora no le rinden cuentas a nadie, después de disponer de lo que es de todos.

