En la previa de la cumbre del presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo ruso Vladimir Putin, los residentes de Juneau, capital de Alaska, se preparaban para evacuar sus hogares este miércoles luego de que un desbordamiento de un lago glaciar provocara un aumento histórico del río Mendenhall, alcanzando niveles que podrían superar todos los récords previos.
La ciudad, con más de 30.000 habitantes, enfrenta riesgos para casas, rutas y vecindarios cercanos al glaciar Mendenhall, una atracción turística popular a apenas 19 kilómetros del centro urbano.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) reportó que durante la madrugada del miércoles el río superó los 4,8 metros, superando el nivel de inundación importante y los máximos registrados en 2023 y 2024. Se esperaba que el nivel alcanzara hasta 5,2 metros antes de que las aguas comenzaran a retroceder. “Este será un nuevo récord, basado en toda la información que tenemos”, indicó Nicole Ferrin, meteoróloga del NWS, en conferencia de prensa.
Las autoridades locales habían advertido durante días a los residentes sobre la posibilidad de evacuaciones. Algunas familias respondieron a las recomendaciones y se trasladaron a zonas seguras, mientras que otras permanecieron vigilando el avance del agua, que se filtraba bajo barreras recién erigidas para proteger las viviendas.
Hasta el momento, no se habían reportado daños graves ni heridos, aunque algunas calles mostraban acumulación de agua.
El fenómeno detrás de las inundaciones se conoce como GLOF (Glacial Lake Outburst Flood, o inundación por desbordamiento de lago glaciar). Se produce cuando el agua acumulada en lagos formados por el deshielo de glaciares se libera repentinamente, arrastrando sedimentos y rocas que pueden destruir estructuras río abajo. En el caso de Juneau, la Cuenca Suicide, al pie del glaciar Suicide, ha experimentado este proceso al menos 39 veces desde 2011, cuando ocurrió el primer evento registrado.
La Cuenca Suicide se formó tras la retirada del glaciar Suicide, que antiguamente desembocaba en el glaciar Mendenhall. A medida que el Suicide se derrite, se abre un vacío en el valle que acumula nieve derretida y lluvias, y cuando el nivel del agua alcanza un punto crítico, fluye hacia el río Mendenhall. Expertos señalan que estas descargas pueden liberar hasta 57.000 millones de litros de agua, equivalentes a casi 23.000 piletas olímpicas, arrastrando sedimentos y causando inundaciones severas.
La Nación
