
En toda urbe se constituyen lugares o espacios con los que los habitantes se identifican y vinculan al plenamente. En la ciudad de Tarija, la plaza de armas, la plaza principal, Luis de Fuentes y Vargas, ha sido el punto de encuentro de la población clamando por sus reivindicaciones, exigiendo mayor atención del gobierno central y también del departamental, es en esta plaza que se encuentran las instituciones políticas más importantes y desde donde se toman las decisiones sobre el futuro del pueblo. Así sucede en todas nuestras ciudades y pueblos y es posible afirmar que en Latinoamérica.
Aunque no se puede dejar de lado que también, las plazas son una locación perfecta para organizar una kermesse, con grupos musicales de por medio, gente que vende comida, otra que la compra y alcohol a plena luz del día y en vía pública, lo que ya es una barbaridad. A título de tradiciones seguimos viendo que se convierten tanto en restaurantes a cielo abierto como en bares sin control ni regulación ofreciendo un espectáculo horrendo para niños y jóvenes pero también para los turistas, que comprueban que en Tarija se come y se bebe en plena calle sin que pase nada. Estos lugares amplios, sin casas ni edificaciones, se han destinado también como pequeños pulmones verdes por la vegetación que se desarrolla allí y se han convertido en centros de esparcimiento para la familia y la juventud, si miramos el lado estético, no podemos negar que en Tarija desde siempre se les ha dado un lugar de privilegio exponiendo hermosos jardines llenos de coloridas rosas y flores. Lo preocupante es que desde hace años atrás, nuestras plazas son utilizadas para otras actividades que incluso han sido prohibidas a través de normas municipales, se las usa para hacer política, manifestaciones, concentraciones y hasta proclamaciones electorales y al hacer esta puntualizacion nos referimos no sólo a la Plaza Luis de Fuentes, sino a otras como la Uriondo, la Avaroa y el Prado Bolívar, sólo para dar algunos ejemplos. Si existen prohibiciones… ¿ será que los actos que vimos y presenciamos tuvieron la autorización correspondiente?, si es afirmativa la respuesta quiere decir que funcionarios públicos violaron la ley y si es negativa, significa que políticos en campaña lo hicieron y no se aplicó la ley.
Ahora también, casi sabe a normal ver a las plazas convertidas en populosas ferias, de todo, de libros, de árboles, de artesanías, de ropa, etc. , no importa para qué pero son útiles para eso y mucho más. Seguimos pensando que no vale de nada tener normas y leyes para todo y que no sirvan para nada, ya que quién tiene que cumplirlas no lo hace y quién debe hacerlas respetar tampoco. Un seudo anarquismo institucionalizado que rige en nuestro medio y que nosotros aceptamos, a pesar de algunas voces disonantes que se escuchan pero cuyo murmullo, se desvanece rápidamente.

