Lo recordaron con botas de goma, en una inundación devastadora, trabajando codo a codo con la Cruz Roja. Compartieron imágenes de él a caballo, en el campo, con elegantes lentes de aviador y villancicos navideños —“¡Feliz Navidad!”— sonriendo y aplaudiendo junto a una multitud entusiasmada.
Puede que el papa León XIV naciera en Chicago, pero los habitantes de Chiclayo, ciudad del norte de Perú donde ejerció como obispo de 2015 a 2023, lo han reclamado como uno de los suyos.
“Bienvenidos a Chiclayo, la tierra del papa”, anunció una azafata al aterrizar el jueves un avión procedente de Lima. Los pasajeros estallaron en aplausos.
