Tras más de dos décadas de espera, el proyecto de tratamiento de aguas residuales avanza con financiamiento internacional y beneficiará a más de 250 mil habitantes, mejorando la salud pública y la protección del río Guadalquivir.
Redacción Central/El Periódico/La Paz/febrero 2026.– El anhelado proyecto de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Cabeza de Toro dejó de ser una promesa para convertirse en una realidad concreta. El Gobierno nacional confirmó la aprobación de un financiamiento de 65 millones de dólares que permitirá la ejecución de esta obra estratégica para la ciudad de Tarija, largamente demandada por la población.
La gestión fue impulsada desde el Órgano Ejecutivo a través del ministro de Desarrollo Productivo, Rural y Agua, Oscar Mario Justiniano, y se consolidó mediante la suscripción de convenios con la CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, presidida por Sergio Díaz-Granados. El acuerdo garantiza los recursos necesarios para encarar una de las obras de saneamiento más importantes del sur del país.
Según los datos oficiales, la PTAR beneficiará de manera directa a cerca de 251 mil habitantes —con proyección poblacional hasta el año 2060— que residen desde el Distrito 1 hasta el 11 de la capital tarijeña. El proyecto contempla el tratamiento integral de las aguas servidas del casco viejo y de los distritos aledaños, con un impacto directo en la salud pública, el medio ambiente y la calidad de vida urbana.
La viceministra de Recursos Hídricos, Riego, Agua Potable y Saneamiento Básico, Viviana Mariscal Montaño, destacó que la obra trasciende lo estrictamente técnico. “No se trata solo de infraestructura; hablamos de dignidad, salud y justicia social para miles de familias que esperaron más de 20 años este proyecto”, afirmó, al precisar que el plazo de ejecución será de aproximadamente tres años.
La planta será construida en el Distrito 10 de Tarija, sobre una superficie de 18 hectáreas, y contará con tecnología de última generación, como reactores UASB y filtros percoladores. Estos sistemas permitirán un tratamiento eficiente de las aguas residuales y contribuirán a la recuperación ambiental del río Guadalquivir, uno de los principales cuerpos de agua del valle central.
El Gobierno aseguró que la ejecución se realizará bajo estrictos criterios técnicos, legales, sociales y ambientales, conforme a la normativa vigente, garantizando un uso responsable de los recursos hídricos y una disposición sanitaria segura. Con este paso, Tarija comienza a cerrar una brecha histórica en saneamiento básico y a proyectar un futuro urbano más saludable y sostenible.
