
Por: John Camacho Segovia
Un principio que siempre debería primar en cualquier trato comercial es la honradez
Quizá a estas alturas sea algo quimérico el esperar encontrar una persona honrada, mucho menos en medio de los comercios locales como ser los diferentes mercados de consumo que tenemos en la ciudad, y mucho menos en el mercado campesino.
Desde niño me instruyeron a no ser engañado en el peso de nada que compre… carne, papa, arroz, etc. Y toda la vida lidie con las y los comerciantes, pues hasta que se pusieron de moda las balanzas electrónicas, nunca encontré a nadie que vendiera ningún artículo en su peso cabal, nunca…. Y ahora ya no te roban en el peso…sino en el precio… (Pocas personas se percatan de la alteración del precio en las balanzas electrónicas)… en fin nada cambio.
El día de hoy fui a comprar azúcar…. Quise comprar un saco arrobero de azúcar, y encontré solo sacos arroberos que a pesar de indicar en su inscripción el peso de 11,5 kilos (1 arroba), descaradamente los vendedores reconocen que solo llevan 10 kilos. Para no caer en semejante estafa decidí ir al paradero de descargue de camiones que se encuentra en la circunvalación a pocos metros de la torre petrolera donde me encuentro con el mismo panorama…. Camiones cargados de bolsas de una arroba de azúcar que a claras vistas no llegan a su peso estipulado…
Cansado de caminar compre una bolsa en 50 bolivianos con la certeza que me dio el comerciante que me la vendió que “tenía 10 kilos cabal”, al llegar a casa lo primero que hice fue pesar la bolsa y no me sorprendió constatar que solo traía 8,6 kilogramos…..
Me pregunto….. ¿Será que pueda haber tal descaro e impunidad?, ¿no existe ningún ente municipal, gubernamental, social, etc. Que pueda defender a los consumidores?…. ¿Dónde está la famosa y muy publicitada oficina de defensa al consumidor?
¿Puede haber tal corrupción en el Gobierno Municipal, (que creo que mediante la intendencia es el que debe realizar estos controles), que se hagan de la vista gorda y nunca se interesen en realizar su trabajo?.
Se ofertan a simple vista camionadas de productos comestibles que, (repito la palabra), descaradamente nunca cumplen las especificaciones de peso y calidad que ofertan…..¿ y las autoridades?…
Hasta cuando debemos soportar estoicamente este DESCARADO ABUSO


