A casi un mes del trágico accidente del vuelo de Air India que se estrelló poco después del despegue, las autoridades de aviación de la India ordenaron este lunes revisar los interruptores de control de combustible en varios modelos de Boeing, tras detectarse que ambos motores se apagaron por falta de suministro.
Sin embargo, medios británicos y estadounidenses reflotaron una línea de investigación no confirmada oficialmente: el posible cuadro depresivo del capitán Sumeet Sabharwal, un piloto con larga trayectoria en vuelos comerciales.
El informe preliminar, publicado la semana pasada, reveló que los interruptores de corte de combustible se movieron con apenas un segundo de diferencia entre sí, lo que provocó la interrupción total del suministro a los motores. Aunque el documento no ofrece conclusiones definitivas sobre las causas del siniestro, sí describe una secuencia que impidió que la aeronave ganara altitud tras el despegue.
El dramático intercambio entre los pilotos registrado en la grabadora de voz de la cabina refuerza la sospecha de que el accidente pudo haber sido causado por la desactivación accidental —o intencional— del sistema.
“¿Por qué los apagaste?”, pregunta uno de los pilotos al otro en tono cada vez más desesperado. La breve conversación culmina poco antes del impacto. Según se cree, la pregunta fue formulada por el primer oficial Clive Kunder, y la respuesta —“No lo hice”— habría sido del capitán Sabharwal.
Pero según fuentes occidentales, Sabharwal mintió. Señalan que el interruptor que corta el flujo de combustible está aislado del resto de los controles y protegido por un dispositivo de seguridad, lo que vuelve improbable una activación involuntaria o por fallo técnico.
Estas mismas fuentes conjeturan que las autoridades indias y la aerolínea podrían haber minimizado estos aspectos en el informe, para evitar que el foco recaiga en la actuación de la tripulación y no en la empresa Boeing, cuyas fallas técnicas habían sido advertidas previamente.
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