Redacción Central/Bolinfo/Tarija/ Miércoles, 23 de julio de 2025
Edwin Valdez, presidente del Colegio Médico, advirtió que la medida, que podría afectar a cerca de 350 profesionales del primer y segundo nivel, amenaza con el «colapso del sistema de salud», un escenario grave ante la emergencia nacional por sarampión. La Gobernación, a través de su vocero Rodrigo Baldivieso, justificó los despidos por una drástica reducción de ingresos y la imposibilidad de asumir «obligaciones» que considera ajenas, como el bono de vacunación, generando un tenso cruce de acusaciones y preocupación por la atención a la población.
Despidos masivos y amenaza de colapso en el sistema de salud
La salud en Tarija enfrenta una inminente crisis. El Colegio Médico Departamental ha declarado un paro de 24 horas a partir de este martes, en protesta por la desvinculación de profesionales en salud ordenada por la Gobernación. Edwin Valdez, presidente del Colegio Médico, denunció que esta situación llevará al «colapso del sistema de salud», un escenario especialmente preocupante ante la emergencia nacional por sarampión.
Valdez informó que, siguiendo instrucciones del Gobernador, la Dirección del SEDES procedió a desvincular a trabajadores del primer y segundo nivel de atención. «Es así que hoy se dieron los primeros 25 despidos de profesionales en salud en los distintos centros aquí en la red Cercado», precisó Valdez. La preocupación es mayor al considerar el alcance de la instructiva, que podría afectar a alrededor de 350 profesionales de ambos niveles, incluyendo médicos, enfermeras, odontólogos y bioquímicos. Valdez lamentó que estos despidos ocurran en un momento de emergencia sanitaria, ya que la falta de personal impactará directamente en la capacidad de los centros de salud para atender a la población.
Ante este escenario, el Colegio Médico ha instado a la población a manifestarse, advirtiendo que los centros de salud verán «disminuidas» sus atenciones. La crisis evidencia una profunda tensión entre las autoridades departamentales y el sector salud, con acusaciones cruzadas sobre la gestión de recursos y la priorización de gastos.
La controversia pone en relieve el delicado equilibrio entre la estabilidad financiera de la Gobernación y la garantía de un servicio esencial como la salud, especialmente en un momento en que la amenaza del sarampión exige un sistema fortalecido y con plena capacidad operativa. La continuidad de los despidos y la falta de una solución de fondo podrían llevar a un deterioro significativo de la atención médica para los tarijeños.
Este conflicto no solo resalta la precariedad laboral que enfrentan los profesionales de la salud, sino también la vulnerabilidad de la población que depende de los servicios públicos. La insistencia de la Gobernación en la falta de recursos, contrastada con la necesidad imperante de mantener un sistema de salud operativo, genera incertidumbre sobre la capacidad del departamento para gestionar futuras crisis sanitarias y la sostenibilidad de los servicios básicos para sus habitantes.
Gobernación justifica recortes por caída de ingresos y gastos «inadecuados»
Por su parte, Rodrigo Baldivieso, vocero de la Gobernación de Tarija, se refirió a la situación, señalando que se están realizando coordinaciones con los alcaldes para la migración de ítems que corresponden a los municipios. Baldivieso reiteró que la Gobernación había anticipado la falta de recursos para seguir asumiendo «obligaciones que no nos competen».
Como ejemplo, mencionó el bono de vacunación, que representa un gasto de 8 millones de bolivianos anuales y que, según él, no solo lo reciben quienes se vacunan, sino también personal administrativo y secretarios, lo que «afecta la economía departamental». El vocero de la Gobernación subrayó la drástica reducción de ingresos, indicando que las regalías presupuestadas en 30 o 34 millones de bolivianos, hoy no superan los 25 millones.
Ante la exigencia del sector salud, Baldivieso planteó una pregunta directa: «¿A quién le vamos a quitar esos 8 millones de bolivianos? ¿Se lo quitamos a los enfermos, a los niños que están en los orfanatos, a los adultos mayores o a los que están privados de libertad?». Comparó la situación de Tarija, que está al día en los pagos de prediarios en las cárceles, con el motín que vive Beni por impagos de cinco meses, sugiriendo que el sector de salud no debería presionar en un contexto de escasez.
