Cuatro personas fueron detenidas esta semana, dentro del caso Odalys, la joven que desapareció en la zona de Yungas (La Paz), en marzo pasado, cuando se encontraba de viaje con su novio, principal sospechoso y actualmente detenido en la cárcel.
Los abogados Mauricio Silva y Franklin Chacalluca, representantes de la familia de Odalys Vaquiata, indicaron, en entrevista con Bolivia TV, que apareció un audio en el que supuestamente se hablaba de lo sucedido con la joven, desaparecida en Yolosita, en los Yungas paceños.
De acuerdo con Silva, de estas cuatro personas, dos ya fueron aprehendidas (un hombre y una mujer), mientras que las otras dos fueron liberadas. De las primeras, se espera la imputación formal.
La mujer que fue aprendida era amiga de Odalys. Eran (durante) nueve años amigas. Era una persona que participaba en las veladas, participaba en la búsqueda de Odalys, (…) ya no solo se trata del delito que paso de feminicidio, del delito complicidad, (…) la traición que hubo por debajo, de todos los cómplices que hubo”, manifestó, de su lado Chacalluca.
El abogado indicó que entre el lunes y el martes de esta semana se realizó un careo entre siete personas y amigos de Joel y Odalys, pero que, cuando fueron consultados sobre el audio, ninguno pudo sostener la versión que presentaron en su declaración y, por el contrario, se pasaban la responsabilidad unos a otros.
Chacalluca indicó que el audio data de abril pasado y que, desde su perspectiva, fue una manera de desviar la atención de las investigaciones.
Sobre el contenido del audio, manifestó que estaba referido a que “la señorita Odalys habría sido encontrada en una cabaña, con signos de violación, obviamente fallecida y con signos de violencia”.
“Sin embargo, hemos preguntado a estas personas quién ha originado el audio. Cada una de estas personas, si vale término, se echaba la pelotita. Les hemos preguntado: ‘¿De dónde, ustedes, han sacado la información para poder establecer que la señorita Odalys, ya en el mes de abril, estaba fallecida?’. No nos han dado una respuesta”.
Fuente. El Deber
