Con un contundente 3-0 sobre el PSG, el Chelsea se proclamó campeón del Mundial de Clubes 2025 en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Cole Palmer fue la figura con un doblete y Joao Pedro sentenció la final, en la primera edición del torneo con 32 equipos.
El Chelsea es el primer gran campeón del mundial de Clubes después de ganar, más bien, después de reventar, al multicampeón PSG en un partido, sobre todo en una primera parte, que ningún sesudo analista esperaba. Los de Enzo Maresca anularon al equipo de Luis Enrique, que deja así de tener opciones a su histórico ‘septete’ (ahora sólo aspirará al ‘sextete’).
Un repaso Mundial, inesperado. El mismo equipo que le había metido cuatro a Atlético, Real Madrid e Inter de Messi, y cinco al Inter en la final de la Champions… fue ajusticiado sin par por el Chelsea, cuarto de la Premier y apenas campeón de la Conference. Este es el fútbol. Son momentos, y hoy, en el MetLife de New Jersey, el momento fue para el club inglés y su entrenador Maresca.
Maresca agarró la pizarra desde el principio y le dio un baño táctico a Luis Enrique. El Chelsea salió con defensa de cuatro, pobló físicamente el centro del campo (Caicedo-Reece James) y dejó espacios para correr en ataque. Así llegaron los dos primeros goles.
Cole Palmer (CP), al que Pep Guardiola no supo/quiso dar bola en el City, fue el rey de la primera parte (y del partido), con cuatro acciones decisivas: la primera, rozó el palo; las otras dos fueron pases a la red desde dentro del área; y el último, un pase medido a Joao Pedro para el 3-0. Vaya paliza le estaba metiendo el Chelsea a un PSG al que todos daban como gran favorito.
Los pronósticos de nosotros, los sesudos analistas periodistas, y la mayoría de aficionados saltaban por los aires con una primera parte excepcional, en la que Maresca aprovechaba los espacios que el PSG le dejaba, con jugadores muy físicos que terminaban en uno muy técnico: CP, un jugador que domina las finales como nadie (siete goles en las seis que ha jugado en su carrera a los 23 años).
Siguiendo con el relato del partido, la segunda parte estuvo un poco más equilibrada (lo contrario hubiera sido un escarnio) e incluso el PSG, a pies de Dembélé, tuvo alguna ocasión. Pero no era el día del París. Aún así, y pese a la actuación de Palmer, no parece que haya mejor candidato al Balón de Oro que el francés.
El PSG dejaba tantos espacios que Delap, que salió en el segundo acto, pudo marcar un par de goles más, pero hubiera sido demasiado para el sin duda, mejor equipo de Europa esta temporada (pese a lo de hoy). El choque hasta se ensució en alguna acción, siempre con Cucurella de por medio (jugador poco querido por las aficiones rivales). Así llegó la roja a Joao Neves en el 85′ por un tirón de pelos a la ‘melenaza’ del español.
Fuente. Marca
