Blooming ha dado inicio a su pretemporada con la mirada fija en los retos que le esperan en la Copa Libertadores 2025, comenzando esta etapa de preparación el lunes con una serie de actividades programadas que se extenderán durante tres días. A las 08:00 horas, los integrantes del primer plantel se presentaron en la sede del club, donde se llevaron a cabo estudios médicos y evaluaciones físicas fundamentales para establecer la condición física de los jugadores antes de intensificar los entrenamientos en las semanas siguientes.
El proceso de evaluación médica es crucial, ya que permite al cuerpo técnico, liderado por Mauricio Soria, tener un panorama claro del estado físico de cada jugador. Estas evaluaciones abarcan desde pruebas de resistencia y fuerza, hasta chequeos de salud general, que aseguran que cada futbolista esté en condiciones óptimas para afrontar la carga de trabajo que se avecina. Óscar Araúz, gerente deportivo del club, se mostró optimista acerca de las instalaciones en las que se realizarán las actividades, destacando que el gimnasio y las canchas se encuentran en condiciones ideales para el trabajo físico.
Una vez completadas las evaluaciones, se espera que la intensidad de los entrenamientos aumente, con una concentración cerrada programada para la próxima semana en la misma sede del club. Esta modalidad de concentración es clave para fomentar la cohesión del equipo y maximizar el enfoque de los jugadores en sus objetivos. Araúz aseguró que la planificación de la pretemporada está bien estructurada y que el club está preparado para afrontar los desafíos venideros.
Blooming también está en proceso de reforzar su plantilla, y los nuevos fichajes ya se han integrado a las sesiones de entrenamiento. Entre ellos se encuentran el defensor Mauricio Cabral, proveniente del club Aurora, y los jugadores Martín Alaníz, Gustavo Almada y Marc Enoumbá. Araúz adelantó que se espera la llegada de más refuerzos extranjeros en el transcurso de la semana, lo cual refleja la intención del club de fortalecer su equipo de cara a la competencia.
Uno de los fichajes más esperados es el delantero argentino Guido Vadalá, quien tiene un historial destacado, habiendo sido formado en las divisiones inferiores de Boca Juniors y con experiencia en la Juventus de Italia. Aunque aún no se ha concretado su incorporación, Araúz aseguró que están en las etapas finales de negociación y que el anuncio oficial podría realizarse en cualquier momento. Este tipo de incorporaciones es fundamental para el equipo, ya que se busca recuperar el rendimiento de jugadores que, a pesar de no estar en su mejor momento, tienen el potencial de brillar en el fútbol boliviano.
El anuncio de la continuidad de Moisés Villarroel, un volante experimentado y clave en el mediocampo de Blooming, fue otra de las buenas noticias en este inicio de pretemporada. Villarroel se mostró motivado y listo para comenzar los entrenamientos, resaltando la importancia de aprovechar al máximo este mes previo a la Libertadores, donde enfrentará un rival complicado como El Nacional de Ecuador. El compromiso del jugador refleja la seriedad con la que el plantel está asumiendo la temporada, especialmente con la mirada puesta en un torneo tan prestigioso.
Por su parte, Martín Alaníz, el nuevo centrocampista uruguayo, expresó su entusiasmo por unirse a Blooming y su deseo de contribuir al equipo durante la Libertadores y el torneo local. Alaníz llega con una buena forma física, ya que se encontraba entrenando en Costa Rica antes de su llegada, lo que le permite incorporarse rápidamente a la dinámica del equipo.
El compromiso más inmediato de Blooming será el partido de ida contra El Nacional, programado para el 6 de febrero a las 20:30 en el estadio Ramón Tahuichi Aguilera, seguido por el encuentro de vuelta el 13 de febrero en Quito, a la misma hora. La preparación del equipo en este mes será crucial, ya que no solo busca una buena actuación en la Libertadores, sino también cimentar las bases para un exitoso año en el fútbol boliviano. La afición de Blooming está expectante y confía en que la pretemporada se traduzca en un rendimiento sólido que dé frutos en el inicio de la temporada.
