InicioRegiónPolíticaAsosur denuncia que el abastecimiento de gasolina sigue sin normalizarse

Asosur denuncia que el abastecimiento de gasolina sigue sin normalizarse

Moisés Hidalgo señala que YPFB no habría cumplido el compromiso de elevar los despachos durante esta semana, mientras las filas persisten en distintas estaciones de servicio del departamento.

Redacción Central/El Periódico/07-10-2026.- El abastecimiento de gasolina continúa generando dificultades en Tarija y mantiene largas filas de vehículos en diferentes estaciones de servicio, pese al compromiso asumido para incrementar los volúmenes destinados al departamento y avanzar hacia una regularización durante los primeros días de octubre.El presidente de la Asociación de Surtidores (Asosur) Tarija, Moisés Hidalgo, informó que el suministro recibido por las estaciones no alcanzó el nivel esperado y que la situación continúa afectando la atención de la demanda. Según la representación de los surtidores, la solución comprometida para esta semana todavía no se habría concretado en la magnitud necesaria.La insuficiencia de los despachos mantiene bajo presión a los establecimientos de expendio, donde los conductores deben realizar prolongadas esperas para acceder al carburante. La situación se presenta tanto en la capital como en otros municipios del departamento, generando dificultades para quienes utilizan sus vehículos para trasladarse, trabajar o desarrollar actividades productivas.En los últimos días, el volumen asignado a Tarija habría experimentado un incremento respecto a las entregas habituales. Sin embargo, desde Asosur se considera que esa cantidad todavía no permite cubrir el consumo generado por la población y reducir las filas a niveles normales.El escenario también está relacionado con problemas registrados en la cadena logística de distribución. Autoridades de YPFB explicaron que una reducción temporal en la capacidad de transporte mediante cisternas afectó los despachos hacia diferentes regiones. La disminución de los volúmenes trasladados impactó especialmente a municipios del departamento y tuvo repercusiones en la capital.Las instituciones departamentales y nacionales realizaron una reunión de coordinación para evaluar la situación y establecer medidas destinadas a acelerar la llegada de carburantes. Entre las acciones anunciadas se encuentra la ampliación de los horarios de despacho desde las primeras horas de la madrugada, con el objetivo de agilizar la distribución hacia las estaciones.YPFB también señaló que la demanda habitual de gasolina en Tarija se encuentra en un rango aproximado de 140.000 a 150.000 litros diarios. Frente a la actual presión sobre el mercado, las autoridades plantearon reforzar temporalmente los envíos para recuperar los niveles de abastecimiento y reducir las esperas.Otro elemento que incide en el escenario es el comportamiento de la demanda. La incertidumbre sobre la disponibilidad futura de combustibles llevó a algunos usuarios a intentar cargar en más de una oportunidad durante una misma jornada. También se detectaron casos de vehículos con placas observadas o aparentemente clonadas que realizaron múltiples carguíos.Para contener estas prácticas comenzó a aplicarse un control de repetitividad mediante el sistema B-SISA, que permite identificar vehículos que intentan abastecerse reiteradamente. Las autoridades buscan que el combustible disponible llegue a una mayor cantidad de usuarios y evitar que los cupos sean absorbidos por carguíos sucesivos.De manera paralela, se restringió la comercialización de gasolina en bidones. La medida busca disminuir el acopio y prevenir la especulación o eventual reventa del producto en un momento caracterizado por una elevada demanda.El problema genera preocupación entre organizaciones sociales, transportistas y representantes institucionales, debido a que la disponibilidad de carburantes tiene un efecto directo sobre el transporte público, la distribución de productos, las actividades comerciales y la producción agropecuaria.La continuidad de las filas también incrementa los costos indirectos para los usuarios. Horas destinadas a conseguir gasolina representan pérdida de jornadas laborales, retrasos en el transporte de mercancías y mayores dificultades para garantizar servicios que dependen de vehículos.Desde Asosur se espera que los compromisos asumidos por YPFB se traduzcan en un incremento efectivo de los despachos. La expectativa institucional apunta a que la distribución alcance niveles suficientes para cubrir el consumo diario y permitir que las estaciones trabajen con mayor regularidad.Mientras tanto, la población permanece pendiente de una solución concreta. Las autoridades aseguran que la logística comenzó a recuperarse y que los volúmenes serán reforzados, pero los surtidores sostienen que la cantidad recibida hasta ahora no permite superar completamente la contingencia.La diferencia entre las previsiones oficiales y la experiencia registrada en las estaciones mantiene abierta la preocupación. Tarija necesita que el suministro recupere estabilidad para evitar que las filas continúen afectando la movilidad y las actividades económicas en todo el departamento.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

LO MÁS LEIDO