El Rally Dakar continúa su curso y en la cuarta etapa, el piloto saudí Al Rajhi, al volante de un Toyota, ha logrado una impresionante victoria en la categoría de coches, marcando un tiempo notable en el recorrido de 415 kilómetros que unió Al Henakiyah con Alula. Esta etapa, que se celebró el miércoles, fue testigo de un emocionante duelo entre los competidores, donde Al Rajhi superó al sudafricano Henk Lategan, quien aún mantiene el liderazgo general de la competición. La diferencia de tiempo entre ambos fue de 4 minutos y 51 segundos, lo que demuestra una intensa lucha en el terreno, que combina velocidad y resistencia.
Lategan, a pesar de su excelente desempeño, no pudo evitar que Al Rajhi le recortara distancias, lo que añade una nueva dimensión a la competencia. Con un tiempo acumulado de 23 horas, 36 minutos y 24 segundos, Lategan mantiene su posición en la cima de la clasificación general, pero con un margen que se ha estrechado considerablemente. Detrás de él, Al Rajhi se sitúa en segunda posición, a 6 minutos y 54 segundos, lo que indica que la lucha por el primer lugar se intensificará en las próximas etapas.
El escenario se tornó más complicado para el catarí Nasser Al-Attiyah, quien ha sido un competidor formidable en esta edición del Dakar, siendo cinco veces campeón. Sin embargo, en esta etapa sufrió un contratiempo significativo cuando su vehículo presentó una rotura de la suspensión trasera. Este incidente requirió la intervención del copiloto Pablo Moreno, quien forma parte del equipo Dacia junto a Cristina Gutiérrez. A pesar de sus esfuerzos, Al-Attiyah finalizó en decimoséptima posición, a 33 minutos y 27 segundos del ganador, lo que lo relegó a la séptima posición en la clasificación general, a 35 minutos y 53 segundos del líder.
La situación de Al-Attiyah ha cambiado drásticamente, especialmente tras las retiradas de otros grandes nombres como Carlos Sainz y Sébastien Loeb, quienes habían sido considerados competidores serios para el título. Con este nuevo desafío, Al-Attiyah deberá apelar a su experiencia y habilidades para recuperar el terreno perdido en las siguientes etapas.
El Rally Dakar ha sido un espectáculo de resistencia y habilidad, en el que los competidores no solo deben enfrentarse a la dureza del terreno, sino también a la estrategia y la mecánica de sus vehículos. Con la victoria de Al Rajhi, Toyota ha sumado su quinto triunfo parcial en esta edición. Además de la victoria de Al Rajhi, otros pilotos de la marca también han destacado, como Seth Quintero, Rokas Baciuska y Variawa, quienes han dejado su huella en las etapas previas.
El sueco Mattias Ekström y el francés Mathieu Serradori, quienes se encuentran en el podio de la clasificación, están también en la mira de los competidores, con tiempos que reflejan su mejora constante. Ekström se ubica a 21 minutos y 40 segundos de Lategan, mientras que Serradori lo sigue a 30 minutos y 25 segundos. Por su parte, el brasileño Lucas Moraes, copiloteado por el español Armand Monleon, se encuentra a 33 minutos y 25 segundos del líder, completando un grupo de competidores que todavía tiene mucho que ofrecer en la competencia.
En el ámbito español, los pilotos Cristina Gutiérrez y Nani Roma también han tenido sus momentos en esta etapa, finalizando en duodécima y vigesimoquinta posición, respectivamente. Aunque sus tiempos no cuentan para la clasificación general, su participación sigue siendo relevante, mostrando la capacidad del talento español en el rally.
De cara al futuro, la competición se prepara para la quinta etapa, que promete ser un desafío aún mayor. Esta etapa, que forma parte de la segunda parte de la Maratón, abarca 428 kilómetros cronometrados y se llevará a cabo entre Alula y Hail. Los competidores tendrán que enfrentar la particularidad de pernoctar en un campamento donde no podrán recibir asistencia mecánica externa, lo que agrega una capa de dificultad adicional. Solo se permitirán los ajustes por parte de los propios pilotos, quienes deberán confiar en sus habilidades y en el apoyo de sus compañeros para asegurar que sus vehículos estén en óptimas condiciones para continuar.
El Rally Dakar no solo es una prueba de velocidad, sino un verdadero test de resistencia física y mental, donde cada etapa puede cambiar las posiciones y los destinos de los pilotos. La expectación para la próxima etapa es alta, y todos los ojos estarán puestos en cómo se desarrollará la competencia en este emblemático evento del motorsport.
