REDACCIÓN CENTRAL/Bolinfo/Tarija/El Periódico-Septiembre-29-2025.- El director departamental del Programa de Conversión a Gas Natural Vehicular, José Navarro, informó que los 200 motores de origen chino adquiridos en la gestión del exgobernador Lino Condori permanecen almacenados y sin aplicación efectiva debido a observaciones judiciales.
El prolongado estancamiento en el destino de 200 motores de origen chino para el transporte público de Tarija vuelve a ocupar la agenda pública. Se trata de un proyecto heredado de la gestión del exgobernador Lino Condori, que fue cuestionado en su momento por supuestas irregularidades y que incluso llegó a los estrados judiciales, lo que frenó su implementación.
El actual director departamental del Programa de Conversión a Gas Natural Vehicular (GNV), José Navarro, confirmó que los motores fueron diseñados específicamente para ser instalados en micros de transporte urbano que funcionen con gas natural. Sin embargo, hasta la fecha siguen sin cumplir ese propósito, pese a que se ha comprobado que los equipos operan correctamente en las pruebas técnicas realizadas.
“Estos motores no pueden destinarse a otro tipo de vehículos, porque fueron comprados exclusivamente para micros que debían renovarse dentro del parque automotor tarijeño. Se trata de una inversión importante, que lamentablemente quedó paralizada a raíz de los procesos judiciales. Hoy la decisión sobre qué hacer con ellos corresponde estrictamente a la Dirección Jurídica de la Gobernación”, explicó Navarro en declaraciones a los medios locales.
El funcionario detalló que la actual gestión del gobernador Óscar Montes recibió esta situación como una herencia administrativa, sin margen para disponer inmediatamente de los motores. “El proyecto no nació en esta gestión, pero somos responsables de dar seguimiento a lo que existe. Los equipos están almacenados, han sido revisados y se ha constatado que funcionan, pero no podemos utilizarlos hasta que exista una disposición legal clara”, señaló.
Un proyecto bajo la lupa judicial
La adquisición de estos motores se produjo en 2014, cuando Lino Condori asumía la Gobernación tras la suspensión de Mario Cossío. La compra, que buscaba impulsar la conversión masiva de micros al gas natural vehicular para abaratar costos y reducir la contaminación, fue observada por presuntas irregularidades en el proceso de contratación y ejecución.
El Ministerio Público en su momento abrió investigaciones y que la Contraloría también emitió informes sobre posibles daños económicos al Estado. En consecuencia, la justicia determinó medidas precautorias que impidieron poner en marcha los motores, pese a que ya se encontraban en el departamento listos para su instalación.
Este freno judicial terminó prolongando por más de una década el destino incierto de los equipos, que debieron modernizar al transporte público tarijeño y generar un ahorro significativo a los choferes.
Expectativa en el sector del transporte
Las federaciones y sindicatos de micros en Tarija han seguido de cerca este caso durante años, pues la implementación del proyecto representaba una alternativa para renovar el parque automotor, caracterizado por vehículos antiguos que generan mayores costos de mantenimiento y consumo.
“Lo que más molesta es que la plata ya se gastó, los motores están ahí y hasta ahora no se usan. Mientras tanto, seguimos trabajando con micros viejos que contaminan y nos salen caros en repuestos”, expresó un dirigente del transporte en anteriores declaraciones recogidas por la prensa local.
La incertidumbre sobre el destino de los equipos también genera preocupación en cuanto a su conservación. Aunque Navarro aseguró que se encuentran en condiciones óptimas y han superado pruebas de funcionamiento, el paso del tiempo siempre plantea el riesgo de deterioro.
Una decisión pendiente
El tema ahora está en manos de la Dirección Jurídica de la Gobernación, que debe determinar el camino a seguir para dar utilidad a los motores o, en caso contrario, establecer medidas alternativas que permitan recuperar parte de la inversión.
Mientras tanto, los 200 motores permanecen almacenados y encajonados como un símbolo de los proyectos inconclusos que han marcado la gestión pública en Tarija. El recuerdo de la compra realizada durante el gobierno departamental de Lino Condori sigue siendo un tema sensible, no solo por los cuestionamientos legales, sino porque refleja cómo decisiones políticas y administrativas mal ejecutadas pueden dejar efectos de largo plazo en la población.
Para los transportistas y la ciudadanía en general, la expectativa es que, tras más de diez años de espera, finalmente se defina un destino claro para estos equipos, cuyo objetivo inicial era modernizar el servicio de micros y aportar al uso masivo de gas natural vehicular en el departamento.
