El fútbol boliviano planifica volver a la competencia oficial luego de 107 días de inactividad, extremo que puede pasar factura en las competencias internacionales que deben tener los equipos que juegan las fases iniciales de la Copa Libertadores y la Sudamericana.
“Hasta este 25 de diciembre, estamos con jugadores parados por 44 días, sin hacer ninguna actividad grupal en el equipo. Antes, tuvimos 20 días sin competencia, pero estuvimos entrenando hasta el 10 de noviembre. Esto va a redundar en un sobrepeso de los jugadores y la falta de tono muscular abundante por el escaso trabajo de todos estos días”, explicó Mauricio Soria, director técnico de Guabirá.
Jaime Jiménez, preparador físico de varios equipos e integrante del cuerpo técnico de Eduardo Villegas, afirmó: “Los jugadores van a llegar en condiciones deplorables en la parte física, con sobrepeso, con falta de ritmo de trabajo físico, técnico y táctico. Hoy el jugador profesional no debe parar de hacer actividad física, debe estar en ejercicio permanente. Dos meses es demasiado tiempo de descanso”. El profesional añadió que, con un mes de pretemporada, los clubes llegarán a un 70 por ciento de sus condiciones.
El primer equipo boliviano que jugará un torneo internacional será Nacional Potosí, ante El Nacional de Ecuador, el 8 de febrero. Tres días antes comenzaría el torneo boliviano y los potosinos llegarían al lance internacional con un partido oficial en cuatro meses. (página siete).
