Plantean federalismo como una salida al centralismo gubernamental

Antonio Cossío/

El tema de la semana que marcó tendencia en la población fue la alocución del gobernador cruceño Luis Fernando Camacho, cuando afirmó que cada uno de los departamentos del país, tienen su potencial, pero que el centralismo gubernamental no los permite surgir y, para paliar tal necesidad su propuesta es plantear el federalismo en Bolivia.

En ese contexto, el dirigente cocalero Evo Morales también cobró protagonismo al levantar la bandera del federalismo en su “gran marcha hacia la sede de gobierno en apoyo al presidente Luis Arce”, coincidiendo con la propuesta de Camacho, lo que no quiere decir que la ex autoridad tenga intenciones inocentes.

Lo cierto es que, para viabilizar tal propuesta implicaría abrir una asamblea constituyente, la misma no puede ser convocada por una autoridad subnacional, es decir un gobernador o un dirigente cocalero; al menos si quiere hacerse de forma seria considerando la situación en el que se hallan las autonomías departamentales.

Al respecto, después de casi 10 años del ejercicio autonómico departamental, existen enormes vacíos en un conjunto de normas jurídicas que el nivel central del Estado promulgó y que en muchas ocasiones se vulneraron las autonomías desde el gobierno central con fines netamente políticos favorables al gobierno central y por supuesto al Movimiento Al Socialismo.

Algo que queda claro es la ausencia de ilustración respecto a la temática autonómica, porque la propuesta del federalismo no se hará por sí sola, llevar adelante un salto cualitativo de un Estado Central a un Estado Federal boliviano es cosa seria. Se debe dilucidar en primera instancia cómo debemos transitar o encaminar de un Estado compuesto por sus tres poderes y en especial el poder judicial que delimitaría en el actual Estado hacía esa “quimera federal” enarbolada.

Al respecto el abogado constitucionalista Marco Cáceres Martínez manifestó que “después de analizar la coyuntura y al margen de conveniencias políticas-sociales, es evidente que existe un rechazo a jugar de manera tan superficial una carta tan relevante como modificar el modelo de Estado, porque no se trata de socializar, hablar con otras autoridades para “ponerse de acuerdo”. Hay que trazar la línea jurídico-política para definir si Bolivia está lista para esa inversión económica y social; porque sin abrir una Asamblea Constituyente se caería en la ilegalidad, ya que si no existe voluntad política sería no solamente un oportunismo de discurso, se caería en la ilegitimidad y el desorden”, manifestó.

Nota de apoyo (ojo)

Un nuevo modelo de Estado

Un Estado federal no solamente se hace por aspiraciones económicas, considerando que, contando con el actual modelo autonómico lo único que faltaría para fusionar un régimen federalista sería fragmentar el órgano judicial a nivel departamental y ajustar el catálogo competencial establecido en la Constitución, entre sus artículos 297 a 305, al menos para hacerlo sin fracturar el actual modelo en un caos institucional mayor al que ya heredamos a través de pésimas gestiones públicas en cuanto a eficiencia y desarrollo efectivo.

La retórica de un debate similar surgió hace años a propósito de la misma temática, donde un notable federalista orureño Rodolfo Mier en su obra

Federación en el año 1898 decía: “Aceptamos el principio “federalista” como verdad comprobada, pero en sus detalles tengamos a la vista nuestros recursos, nuestro pasado, nuestras necesidades y demás condiciones sociales para que la ley tenga aplicación práctica y realice la aspiración general de armonizar el orden con la libertad, evitando el despotismo y la anarquía. Evitemos el derroche de los fondos fiscales; evitemos que el Ejecutivo celebre contratos injustos en los que por miserables primas se venda el porvenir de la patria; evitemos la degradación de los funcionarios públicos cuando dependen de la voluntad de un hombre autoritario e ignorante”.

En ese contexto, la propuesta del gobernador cruceño pone en mesa de discusión la necesidad de abordar el tema de manera mucho más seria, considerando el plano de las autonomías regionales, porque de alguna manera, hasta hoy no funcionaron. Cáceres manifiesta que van más de tres años que no se cumple el mandato del artículo 124 de la Ley 031 en el marco de autonomías y descentralización, el cual llama a que el presidente de turno, para reencaminar este proceso, convoque a un Consejo Nacional de Autonomías, reunión de todos los niveles de gobierno y autoridades, y no así a partir de una palestra regional como hasta hoy se lo viene realizando.

A consecuencia del centralismo masista, muchos departamentos y regiones quieren dirigir su propio desarrollo, “ha llegado el momento de discutir una solución de fondo y esa solución se llama federalismo», expresó el gobernador opositor. Camacho argumentó que el «masismo», partido del cocalero Evo Morales con Arce en el interinato presidencial se ha hegemonizado en el gobierno en busca de la confrontación para mantener aquel poder en el centralismo” dijo Camacho.

Reacciones:

El vitalicio dirigente cocalero Evo Morales propuso en un programa dominical ir a un referéndum y realizar una Asamblea Constituyente para debatir sobre el federalismo. Este planteamiento generó repercusiones tanto del oficialismo como de la oposición que no tardaron en expresar su opiniones respecto a la propuesta de Camacho.

El presidente de Bolivia, Luis Arce, manifestó que su partido, el Movimiento Al Socialismo (MAS), ganará las elecciones con federalismo en todos los departamentos. «El pueblo ganó las elecciones en 2006, en el Estado Republicano, ganamos las elecciones con el Estado Plurinacional, ganamos las elecciones con autonomías y ganaremos las elecciones con federalismo», manifestó Arce en su discurso en el inicio de la «marcha por la patria» en la localidad de Caracollo.