Devuélvannos al Hno. Manuel

Por fin descansas querido Manuel, dejando una huella profunda e imborrable en Tarija. Nos dedicaste tu vida entera, gracias por tanto. Siempre tenías tiempo para escucharnos, para aconsejarnos, para guiarnos. Ya no habrá el consejo, la reflexión, el ponernos frente a nosotros mismos, a mirarnos hacia adentro. La fuerza de tu palabra se durmió para siempre pero tus enseñanzas y amistad vivirán en cada uno de nosotros.

Fuiste alguien “diferente”, con una visión más avanzada a tu tiempo y al nuestro. Tal vez demasiado para poderte entender plenamente.
Los cursillos no serán los mismos sin vos, sin tu palabra, sin tu fuerza, sin esa tozudez q nos empujaba siempre hacia adelante.
Te agradezco mucho porq siempre estuviste ahí, siempre, no creo haber respondido igual. GRACIAS.
Te extrañaremos, te llevaremos en el recuerdo y contaremos a nuestros hijos y nietos, que tuvimos el honor y la dicha de conocerte, de haberte escuchado decirnos que descubramos el proyecto de Dios en nuestras vidas y que lo sigamos.

Es lamentable que en la congregación de los hermanos de La Salle, no hayan podido entender quién eras para nosotros, para Tarija, no permitieron que recibas el cariño de este pueblo agradecido y tampoco que descanses en esta tierra que hiciste tuya por voluntad propia. No queda más que recodarte y destacar tu entrega, tu compromiso, tu dedicación y asistencia incondicional, ese dar sin limites lo llevaremos en nuestros corazones y las próximas generaciones sabrán quién fue el Hno. Manuel Fariñas.