Descolonizando: EE.UU. Biden convoca cumbre democrática y desde Bolivia el campo popular unitario “Marcha por la Patria”


Por: Nelson Aguilar Rodríguez
Después, que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, invitó a 110 países, a una cumbre virtual por la democracia entre el 9 y 10 de diciembre, debido a la nueva ola de pandemia del COVID-19. Como era de esperar, EE.UU. no invitó a China ni a Rusia, pero sí a Taiwán, considerada por Pekín como una provincia rebelde. En Medio Oriente invita a las monarquías y regímenes autoritarios y por supuesto a sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), con Reino Unido, Italia, Francia, Italia, Alemania, entre otros. En América Latina Joe Biden excluyó a: Venezuela, Cuba, Nicaragua, Bolivia y El Salvador; pero si invita a ultraderechistas como Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay. Y, no le queda más alternativa que invitar a Argentina, Perú y México; porqué le quedaría vacía Latinoamérica. Su temática girará en torno a tres temas principales: la defensa contra el autoritarismo, la lucha contra la corrupción y la promoción del respeto a los derechos humanos, pero en base a los intereses del hegemon con el Gran Reinicio que busca “resetear el capitalismo”, que es por donde vienen las oleadas fascistas de la ultraderecha en América Latina. Bolivia: mientras tanto, desde el 22-28 de noviembre 2021 partieron de Caracollo (Oruro-Bolivia); con la marcha por la patria, que fue logrando la unidad en la acción de las fuerzas sociales indígenas, obreras y populares que a marcha juntas hacia la cede de gobierno La Paz. También se fue reformando la confluencia de las organizaciones más grandes y los liderazgos más representativos: está el Pacto de Unidad indígena campesino originario, pero también está la Central Obrera Boliviana (COB), está la dirección del MAS encabezada por Evo Morales, pero también Luis Arce y David Choquehuanca (Presidente y Vice Presidente del país). Al comenzar esta marcha se tiene claro sus primeros objetivos, que por lo que están planteando las organizaciones sociales que son muchos y los de relevancia son los siguientes: 1. La defensa del gobierno de Luis Arce, del proceso de cambio y de la unidad de Bolivia frente a los ataques desestabilizadores y separatistas de la derecha camachista y mesista, que cuenta con el respaldo de la gran burguesía cruceña (la más poderosa del país) y que está organizada en los Comités Cívicos de varios departamentos. Esta derecha clasista y racista está realizando “paros cívicos” con pretextos como la anulación de leyes (la 1386 o la 1407), para lo que acude a campañas de desinformación y mentiras desde los medios de comunicación y en las redes sociales. A esta derecha se la debe combatir y derrotar, no puede haber «concertación» o «reconciliación» con quienes dieron el golpe el 2019 y que hoy planean «repetir la fórmula». 2. La demanda de enjuiciamiento por la vía ordinaria y sin ningún tipo de privilegio de todos los golpistas del 2019 comenzando por Luis Fernando Camacho y Carlos Mesa, los mandos militares y policiales, por cuanto se trató de una conspiración sediciosa que llevó a la usurpación inconstitucional y violenta del poder por Jeanine Añez y a una dictadura que efectuó las masacres de Sacaba y Senkata. También deben ser enjuiciados los cabecillas y desmantelados los grupos paramilitares (Unión Juvenil Cruceñista, Resistencia Juvenil Kochala, de Comcipo en Potosí) que siguen causando muertes como la del joven campesino Basilio Titi en la ciudad de Potosí. 3. La denuncia de que en el gobierno de izquierda del compañero Luis Arce, hay ministros infiltrados y traidores, como es el caso del ministro de justicia, Iván Lima, que ha hecho un gran daño al proceso de cambio al no enjuiciar ni encarcelar a los golpistas, ni avanzar en el desmantelamiento de los grupos paramilitares, insistiendo en un “juicio de responsabilidades” contra Añez que sería avalar a los golpistas como si hubieran sido constitucionales. El rápido ajuste del gabinete es un reclamo que hacen las principales organizaciones como la COB y el Pacto de Unidad. 4. La demanda de mayor participación y protagonismo de los movimientos sociales en el actual gobierno, que tiene demasiada tendencia tecnocrática. Que las políticas públicas y los proyectos de ley sean construidas conjuntamente el gobierno y los sectores sociales, para así darles mayor legitimidad y que no puedan ser tumbadas por la derecha. De esto se trata, de construir nuestro proceso de cambio desde el gobierno y desde el poder comunitario y popular. 5. La necesidad de recuperar para nuestro proceso de cambio a sectores sociales populares, como los gremialistas, los transportistas o las juntas vecinales, que están siendo confundidas por la propaganda de la derecha y se están sumando a sus “paros cívicos”. La estabilidad del gobierno del compañero Luis Arce, depende también de que estos sectores populares retornen al proceso de cambio; si se siguen alejando ya no será posible revertir esa tendencia. 6. La necesidad de que al interior del proceso de cambio tengan protagonismo los movimientos de las mujeres del campo y la ciudad, así como las juventudes. Estos movimientos de mujeres que han llegado a incorporar dentro de nuestra ideología el planteamiento de la Despatriarcalización, así como la fuerza rebelde de los jóvenes que exigen una renovación revolucionaria, le dan mucha fuerza a nuestro proceso de transformación (ESC, 2021). Otros, planteamientos de importancia son: 7. La reactivación económica que es parte prioritaria de lo que se construyó con las organizaciones sociales y otros sectores del campo popular en la Cumbre Nacional de Reconstrucción Económica y Productiva, documento que fue entregado al Gobierno de Luis Arce y Choquehuanca por la COB y el Pacto Unidad el 18 de octubre del 2021. En esta parte, desde Tarija salió la propuesta de que Cambio Climático, que paguen los contaminadores ese 1% rico y no carguen a los pobres del mundo. El Cambio Climático debe ser una política de estado boliviano. 8. Contra la pandemia del COVID-19, se debe entrar a la inmunidad de rebaño el 2022 y prepararnos estratégicamente para otras pandemias articulando con países solidarios. Dotarnos de un sistema de salud estatal vigoroso preventor y actor que garantice la vida de la población nacional. 9. Contra la desintegración del país, que la derecha oligárquica e intereses externos apelan a su agenda desestabilizadora, como el golpe del 2019. Ahora; a través de pretextos federalistas, pretenden la balcanización o fragmentación de la patria y que responden a intereses geopolíticos de elites transnacionales que están detrás del: litio (interés chilenos y trasnacionales), hierro del Mutún, tierras raras, control forestal, de tierras agrícolas, el agua. Otros grupos anti patrias están operando territorialmente en el país. Invocan a Dios para estos fines. 10. Para gobernar con el pueblo, se requiere garantizar la estabilidad política, económica y social en la gobernanza. El norte está claro: la profundización del proceso de cambio, la tesis de construcción de socialismo comunitario. Los principios de: antiimperialismo, anticapitalismo, anticolonialismo, antifascismo, antibalcanización y otros; están presentes en el camino de Caracollo a La Paz y su culminación ya sea en un pronunciamiento de un acto o cabildo, está demostrada que es la “marcha de unidad y defensa de la patria por el campo popular”, es la fuerza de los pueblos, que son la base de las trasformaciones de nuestro Estado Plurinacional de Bolivia.